El síndrome del «niño bueno»: un psicólogo nombra 11 hábitos que arruinan la vida adulta
Nadie sale de la infancia sin moratones y arañazos Fuente: Nadie pasa por la infancia sin herirse. Los cortes, los moratones y las abrasiones ocurren, pero se curan. Sin embargo, a diferencia de una rodilla rota, las heridas emocionales tardan más en curarse, y aplicar hielo o tiritas no ayuda…